La ciudad de Pucallpa se
encuentra en el distrito de Callería, provincia de Coronel Portillo,
departamento de Ucayali.
Allí me anime a ir para conocer in situ este noble lugar, cuya provincia se llama como mi apellido paterno y me llamó mucho la atención conocer sobre su historia, sus costumbres, sus hábitos, sus lugares, su gente, su gastronomía, su desarrollo, su biodiversidad porque ubicada en el corazón de la selva, de los montes, tiene mucho que ofrecer al público visitante y propios habitantes, su riqueza natural, ecológica, su fauna y flora innata.
La
laguna de Yarinacocha
En esos pocos días, visité un
conocido centro de atracción turístico: la laguna de Yarinacocha. Es una laguna
que se forma como de un ramal del río Ucayali, el río que bordea por un lado la
ciudad de Pucallpa, la laguna tiene una profundidad media de siete metros.
Para ir, desde el centro de la
ciudad, se puede tomar un mototaxi, el cual es el vehículo de transporte
público generalizado en Pucallpa, por siete soles nos transportaron hasta el
Malecón de la laguna Yarinacocha, allí ya se encontraban los emprendedores
turísticos con sus embarcaciones ofreciendo el tour a la laguna Yarinacocha.
El tour a la laguna Yarinacocha
El tour comprende el transporte
fluvial en peque-peque al caserío 11 de agosto. Ya desembarcando en la orilla
de este caserío nos adentramos y encontramos una pequeña feria de artesanías y
de tragos típicos. Entre las artesanías están los típicos llaveros, las
pulseras, los collares, los aretes, adornos para la sala, bordados, entre
otros; y entre los habituales tragos: el coctel de aguaje, de coco, lúcuma,
cacao, café, entre otros.
Y para explorar la
biodiversidad ecológica, se puede ingresar al interior del caserío 11 de agosto
por un simbólico pago de cinco soles: ingresamos por un camino de trocha a unos
plantíos de camu camu, a nuestra derecha e izquierda están erguidos y frondosos
los árboles de camu camu; pudimos coger algunos frutos camu camu, tuvimos la
oportunidad de experimentar la cosecha del camu camu (incluso trajimos algunos
de los frutos del camu camu a nuestra casa en Lima y nos preparamos un
delicioso refresco de camu camu, rica fuente de vitamina C).
En el centro del recorrido, estaba apoyado en el tallo de un árbol un oso perezoso, es un mamífero muy pacífico que camina lento y se deja fotografiar. Caminamos un poco más y se encontró un árbol denominado capirona, es un árbol muy alto y macizo de donde se obtiene la madera capirona, una madera de buena calidad cuyos productos hechos de este material se caracterizan por su amplia durabilidad. Pucallpa es también una zona natural de donde se extrae variedad de árboles para la industria maderera, lo cual pudimos observar explorando sólo esta pequeña porción de biodiversidad. Nuestro país tiene una rica biodiversidad y hermosos paisajes naturales, atrévase a explorarlos.
Nos embarcamos en el bote y
nos trasladamos a nuestra segunda parada en laguna Yarinacocha. Habría que
mencionar que el viaje en bote es a la vez una grata experiencia, tuvimos la
suerte de ver a los delfines grises, unos cuantos, cuyas cabezas sobresalían de
nivel del agua de la laguna y rápidamente se ocultaban. Más adelante, navegamos
en medio de un posadero de aves sobre el agua, estaban entre ellos especies
como: la paloma montaraz, el garrapatero mayor, el garrapatero ani, entre
otros; navegamos en medio de esa porción de agua donde posaban las aves, acción
a lo que ellas reaccionaron aleteando rápidamente y volando a diferentes lados
aledaños, eran tantas las aves que nos salpicaban gruesas gotas de agua
incesantes sobre nuestros rostros, ropa, cámara fotográfica; como una lluvia
repentina, linda experiencia, sin duda.
La segunda parada en nuestra
visita a laguna Yarinacocha fue el Centro de Rescate “La Jungla”. Se ingresa
por un camino conformado por una escalera de madera que conduce a la recepción,
ya habiendo ingresado se paga una entrada cuyo precio es de diez soles y se
camina por un pasadizo hecho de madera, el cual se ha levantado como un puente
sobre la superficie natural. Se observa el hábitat de los animales que están
expuestos, algunos en jaula, otros en la superficie natural, para vista y
observación de los visitantes. Allí vimos a las gallinas silvestres, el
ronsoco, el tucán, el sajino, a los monos, al guacamayo, el oso perezoso, hasta
a la boa, entre otros; rodeados algunos de ellos de verdosa y fértil
vegetación, de frondosos árboles, de abundantes frutos. Vimos un cúmulo de
mangos, algunos bastantes maduros, los cuales eran picoteados por las gallinas
silvestres, excelente alimento natural para estos nobles animalitos. El mango,
abundante y desparramado también servía de alimento al ronsoco y al sajino.
Al término del recorrido,
dispuesto en forma de media luna, está instalado en un lugar aledaño la piscina
y el restaurante, así como para disfrutar un poco más la estancia en este
Centro de Rescate “La Jungla”.
Seguidamente, nos dirigimos en
bote hacía el Castillo Blanco, construido a orillas de la laguna Yarinacocha,
este se edificó en un inicio como un hotel turístico para ofrecer una acogida y
experiencia única en la laguna. Hoy en día, los visitantes pueden apreciar
hermosas y exclusivas vistas de este castillo, el cual aún está en proceso de
construcción; parece que ha habido problemas en su edificación lo que ha
causado el estancamiento en la construcción de esta obra.
Luego de la visita al Castillo
Blanco en la Laguna Yarinacocha, estábamos regresando en el bote rumbo al
Malecón, ya finalizando este tour, de aproximadamente tres horas de duración,
cuando empezaron a caer gruesas gotas de lluvia; al principio eran escasas y
paulatinamente acrecentaron su frecuencia y caía entonces una copiosa lluvia.
El guía turístico, quien conducía el bote hacía gran esfuerzo en seguir
avanzando en medio de la laguna Yarinacocha a pesar de la fuerte caída de
lluvia; nosotros nos mojamos a causa de las gruesas gotas de lluvia y empezamos
a protegernos tapándonos con algunos chalecos que estaban puestos por allí. Nos
mojamos bastante en el trayecto de regreso al Malecón, hasta los lentes que
tenía puestos se me empañaron.
Llegamos al Malecón,
desembarcamos y a un lado del ingreso se había acumulado agua, como un estanque
y esta agua amenazaba con invadir el lado adyacente donde estaban las escaleras,
escaleras que permitían acceder desde la laguna Yarinacocha hasta la plataforma
piso del Malecón. Ya en el Malecón, una parte de éste estaba techado y bajo
este techo amplio, nos refugiamos todos los visitantes y trabajadores
turísticos de la incesante lluvia.
Tuvo que pasar poco más de una
hora para que bajara la intensidad de la lluvia; y así, ya los visitantes se
animaban a retirarse; igualmente, nosotros nos animamos a salir de la parte
techada del Malecón, soportando una tenue caída de lluvia. Caminamos como una
cuadra e ingresamos a un restaurante; pues como el Malecón de Yarinacocha es
una zona turística, allí abundan los restaurantes y bares, cerca.
A dos cuadras de Malecón se encuentra la Plaza de Armas de
Yarinacocha, la cual no pudimos visitar ni fotografiar por la repentina
aparición de la lluvia incesante.
Mas hay algo positivo que
podría rescatar de esta sorpresiva lluvia que se nos presentó. Previamente,
estábamos sofocadas por el calor extremo de Pucallpa, lo que nos obligaba a
pasar la mayor parte del día guarecidas en el hospedaje; pero luego de
producida la lluvia, el ambiente se tornó fresco y amigable, la temperatura se
sintió fresca en ese entonces. La naturaleza es sabia, sin duda.
















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